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Alphonse Mucha

diciembre 26, 2009

No dispongo de demasiado tiempo, aunque suficiente como para hacer una breve actualización a este pobre blog.

Debido a que hace mucho, mucho tiempo desde que realicé una entrada sobre la categoría de “arte”, he decidido ponerle remedio al asunto. La excusa ha sido la visita a una exposición al Caixa Forum de Tarragona, titulada “Seducción, modernidad y utopía”, en la que se mostraba un amplio repertorio de las obras de un señor checo, del que conocía el nombre pero no había tenido la oportunidad de contemplar su labor artística. Puede que mi desconocimiento sobre este autor sea debido a mi (desgraciadamente) nefasta cultura artística, pero ya que puede que no sea el único en la red que no conozca a este señor, he decidido dedicarle una entrada. Así pues: ¿Quién era Alphonse Mucha?

Medea

Alphonse Mucha (1860-1939), fue un artista checo conocido principalmente por ser pionero de la corriente artística Art Noveau (en España es denominada llanamente Modernismo, pero cabe recordar que tal corriente tuvo sus particularidades en cada país).  Gran parte de su éxito se debe a que fue uno de los primeros artistas en compaginar de forma efectiva arte y publicidad. La mayor parte de tales trabajos en el ámbito de la publicidad los realizó para la compañía de la actriz Sarah Bernhardt, que no sólo catapultó las obras de Mucha al éxito, sino que también fue clave para el desarrollo del mismo Art Nouveau. Algunas de sus obras más famosas datan de esta época, entre las cuales se encuentran el cartel de la obra teatral de “Medea” y “Gismonda”, entre otros.

Gismonda

Uno de los elementos más característicos de los trabajos de Alphonse Mucha es el papel de la mujer en su obra. Personificación de la belleza, la mujer es la protagonista absoluta de las obras del checo, mostrándolas como seres elegantes y sensuales. Muy a menudo, las mujeres de Mucha aparecen en comunión con elementos de la naturaleza, en simbiosis con múltiples ornamentos vegetales. Las cenefas, las orlas, las aureolas y los vitrales son los recursos artísticos más empleados por el checo en su intento de mostrar a la mujer como la encarnación misma de la belleza, concebida como valor absoluto que trasciende hacia la universalidad. A pesar de su carácter publicitario, Mucha aspiraba a que sus obras alcanzasen la trascendencia a través del arte, de ahí el uso de signos esotéricos y de recursos metafóricos. El sentido teatral de algunas de sus obras, en concreto los carteles que realizó para la compañía de Sarah Bernhardt (véase “Medea”), le ayudó a impregnar sus obras de ese aroma metafórica que el checo anhelaba.

Mucha realizó múltiples anuncios, muchos de los cuales decaroraron los envases de todo tipo de productos alimenticios y cosméticos. El trabajo de Mucha fue una prefiguración de lo que posteriormente seria el merchandising contemporáneo, el primer intento exitoso de la comunión entre arte y publicidad. El lujo, la fantasía e incluso el erotismo fueron los elementos fundamentales del discurso publicitario de las obras de Mucha, un discurso que buscaba persuadir el consumidor/espectador a través de las formas y apariencias del medio publicitario en cuestión (en este caso, la obra de arte).

A todos aquellos que tengan cierta curiosidad artística o que les interese aprender sobre el discurso publicitario previo al actual, les recomiendo encarecidamente el visionado de las obras de este artista tan controvertido como espectacular.

Claro de luna

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4 comentarios

  1. He de reconocerte que Mucha es espectacular. Junto a Klimt, uno de los portentos del modernismo en cuanto a artes plásticas se refiere. Es de una calidad excepcional. Hace unos años también pusieron en el Caixa Forum de Madrid una exposición suya a la que tuve el privilegio de asistir, y qué decir al respecto.

    Sinceramente, no soy muy del gusto exótico y burgués que en sí entraña, pero hay que reconocer a los artistas su calidad, tanto dentro de los ideales de su época como en coyunturas posteriores. Cosas de deformación preofesional, aunque de historiador del arte tengo poco a pesar de mi afición activa a visitar museos y exposiciones.


  2. En su momento estuve a punto de asistir a la exposición sobre este autor que se organizó en Barcelona, pero a la que por desgracia no pude acudir por motivos que prefiero no recordar.

    Digamos que el papel de la mujer es una obsesión en la mayor parte de los artistas pictóricos del modernismo y la descripción que se hace de la misma siempre sigue más o menos el mismo patrón en todos ellos: la unión de la sensualidad inherente a su sexo con el mito de la Femme Fatalle. Un ser que aglutina en sí mismo el origen de la vida y su fin. El suntuoso camino que lleva al hombre hacia la perdición.

    Es verdad que no es demasiado apreciable en Mucha, pero esta visión estaba muy extendida en todas las corrientes artísticas de finales del XIX y principios del XX y se hace especialmente patente con Klimt dentro del modernismo (aunque algunos no lo engloban en él) y con el simbolismo, y más concretamente en la obra de Moreau.

    Hay que decir también que la fusión de arte y publicidad es algo que florece un poco antes el máximo exponente es el diminuto Toulouse Lautrec, que dedicó la mayor parte de su obra a diseñar carteles promocionales de su querido Moulin Rouge. Aunque el Summum de esta tendencia lo definiría varias décadas más tarde Andy Warhol, quien con su famosa lata de tomate afirmó que el arte había muerto a partir de entonces. (Sí, la lata que servía como logo al “Aquí hay Tomate”).

    No obstante el modernismo es un movimiento mucho más arquitectónico que pictórico y es en las obras de Víctor Horta, Joseph Maria Olbrich y, por supuesto Gaudí en donde alcanza su máxima expresión. En los mismos el leit motiv de sus obras era el de crear formas redondeadas y retorcidas con los metales y emular con ellos la fusión de los edificios con su entorno natural. Una búsqueda infatigable de buscar la sensualidad de la curva para la que incluso se llegaron a adoptar en diversos lugares formas que recordaban en muchas ocasiones a penes, senos y demás órganos sexuales.

    Si alguna vez tienes la suerte de visitar Viena (que al contrario que Berlín es una de las ciudades más bellas del mundo) te invito a que vayas a ver el pabellón de la Secesión, o que si te das una vuelta por Bruselas, no te marches sin antes visitar la maravillosa casa Horta. Tal vez una de las mayores joyas arquitectónicas del siglo XX.

    No obstante, el modernismo español tiene como referente fundamental Cataluña y más concretamente Barcelona, con lo que tienes la grandísima suerte de poder disfrutar de él sin demasiado esfuerzo y poco te puedo contar de él que tú no sepas.

    Me ha gustado mucho tu entrada y me ha traído muy buenos recuerdos. Casi me he emocionado y no lo digo en broma.

    Un saludo.


  3. Espero no quedar como un pelota retardado por los mensajes que ando dejando últimamente.

    Mr. Dath, le doy las gracias por:

    1- El interesantísimo escrito sobre el modernismo que me has regalado en el blog (y por supuesto, me lo he leído todo).

    2- Las recomendaciones de Viena y Bruselas. En Viena fui cuando era un crío y no me acuerdo de casi nada, y Bruselas seguramente en el futuro incluso me tocará vivir por temas de mi futura profesión xDD

    2- Por los cumplimientos del final de tu mensaje

    Gracias por todo ^^


  4. Excelentes Fotografías éxitos



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